Hola,
"Todo el mundo que haya encontrado un batidor de huevos hasta entonces desconocido atascando un cajón inocente de la cocina sabe que la materia en estado bruto fluye continuamente hacia el universo bajo formas bastante desarrolladas, y que cobra existencia normalmente en los ceniceros, los jarrones y las guanteras. Elige su forma con el criterio de disipar sospechas, y sus manifestaciones más comunes son los clips sujetapapeles, los alfileres con que se venden las camisas, las llavecitas de las calefacciones centralizadas, las canicas, los trocitos de lápices, las piececitas misteriosas de aparatos para cortar la hierba y los álbumes antiguos de Kate Bush. No está claro por qué la materia hace esto, pero es evidente que tiene Planes"
Otra vez he picado. Cuando creía que estaba a salvo de novelas tentadoras y que, por tanto, estudiaría relativamente libre de distracciones... llegó mi cumpleaños. Y con él, un par de novelas la mar de tentadoras. Una de ellas es El tambor de hojalata, de Günter Grass, que llevaba bastante tiempo queriendo sacar de la biblioteca... si el que la ha conseguido prestada la devuelve, quiero decir. Ahora no me hace falta sacarla, pero me ha costado horrores convencer a mi madre para que esconda el libro hasta que se me pasen los exámenes.
Sin embargo, con la segunda novela he caído... más que nada porque es muy cortita, tan sólo 150 páginas a interlineado 1,5 y en formato de bolsillo. De nuevo vuelve a ser de Mundodisco... en este caso se titula Eric, aunque los editores ya nos aclaran un par de cosas escribiendo en la portada Fausto Eric. Como si no fuera evidente el paralelismo, vaya.
Eric continúa en el punto en el que nos dejó Rechicero; es decir, es la cuarta novela de la serie de Rincewind.
[SPOILER: Para el que no lo recuerde, al final de Rechicero, Rincewind y el Equipaje quedaron atrapados dentro de las Dimensiones Mazmorra, tras conseguir así aplacar los devastadores efectos de un escape de rechicería... FIN DEL SPOILER].
El caso es que tras el tema del rechicero, todo parece muy tranquilo en el Mundodisco... hasta que empiezan a oírse en todo el disco gritos salidos de no se sabe muy bien dónde, tal vez fantasmas o algo similar; se oyen pasos de algo que corre muy deprisa mientras aúlla algo así como Ohmierdavoyamoriiiiir. Aunque finalmente dejan de oírse...
...justo cuando Eric, un aprendiz de demonólogo de sólo 13 años de edad, lleva a cabo un hechizo de conjuración de un demonio, al que bajo coacción mágica espera sacarle tres deseos: el dominio absoluto sobre todos los reinos, conocidos o no, del Mundodisco (y que por tanto los habitantes le rindan honores y le paguen tributos), conocer a la mujer más bella que haya existido jamás en el Mundodisco, y vivir por toda la eternidad.
Este hechizo no pasa desapercibido en el Infierno. El nuevo Rey del Infierno, el demonio Astfgl, es una especie de joven empresario con alma de emprendedor; de esta manera, el Infierno ha pasado de ser un lugar más tradicionalista que aterrador, a ser un lugar donde todo se realiza de forma muy eficiente. Astfgl lleva mucho tiempo espiando a los humanos, para aprender de ellos; y sabe de la existencia de Eric, en el que ve un gran potencial para terminar de remodelar el Infierno. Había preparado, meticulosa y concienzudamente, una trampa para enviar un demonio a tentar al niño, sabiendo que Eric trataría de conjurar uno; pero por desgracia esa trampa ha fallado en el peor momento... no está muy claro qué ha conseguido conjurar Eric. ¿Seguro que es un demonio? ¡Pero si tiene pinta de mago apolillado!
En esta novela, Terry Pratchett vuelve a llevar a cabo una ligera (por lo poco que cuesta digerirla) parodia; en este caso le tocan a los clásicos Fausto, La divina comedia y La Ilíada, y también se parodian la religión y cultura aztecas, y la teoría del Big Bang. En resumen: a Terry Pratchett se le vuelve a ir el panchito, de la manera friki e ingeniosa que es su marca de fábrica, escribiendo esta pequeña historia.
Un besote







javier
24 may 2006 | 08:07
Lo siento pero no puedo seguirte el rollo escatológico en el que se desenvuelven tus personajes...
A ver si tengo suerte otra vez.
agente_naranja
24 may 2006 | 08:20
No, no. No son personajes míos, son personajes de una serie de novelas del escritor británico Terry Pratchett, ambientadas en un mundo llamado Mundodisco. De hecho Eric es el título de una novela de esa serie, es una de las dos novelas que me ha regalado mi hermano por mi cumpleaños, y de la cual he escrito esta especie de reseña extraña.
Un besote
RaveN
25 may 2006 | 01:43
Pues tiene muy buena pinta. Hay ganas de pillarla. A ver si pronto...